sábado, 4 de marzo de 2017

PARADOJA DEL UNO



I

El ocultismo está errado porque no hay nada oculto. El universo es un libro abierto; nuestra incapacidad de comprenderlo no nos da el derecho a emitir juicios absolutos sobre su naturaleza.
Es razonable que en un espacio tan inconmensurablemente basto existan fenómenos incomprensibles. En realidad, es inexorable que sea así, dada la condición primitiva de la especie humana. De hecho, lo humano es una entidad bastante arcaica, hermética y extrañamente a lo que se piensa, poco cambiante; de no ser así, la civilización ya hubiera abandonado la idea de la guerra hace mucho tiempo, y por el contrario esa idea se ha profundizado y perfeccionado.

II

El universo está frente a nosotros; sin embargo, solo percibimos una pequeñísima parte de él, en primer lugar porque nuestros sentidos son extremadamente limitados, y en segundo lugar, porque nuestro cerebro es muy pequeño para comprender sus aspectos medulares. El misterio en realidad no existe.
De allí que no existen tampoco niveles, ni dimensiones, ni planos; el todo es un organismo unitario regido por poderosas normas que emanan de fuerzas impensables para los hombres. La medición es una consecuencia, no una causa. Un incienso es un reloj, el sol, las estrellas. La tierra no gira sobre su eje en 24 horas. De hecho es imposible hacer ese cálculo ya que los giros de la tierra atiendan a su naturaleza. La exactitud es un camino estéril por donde ha transitado el pensamiento humano desde hace siglos.
Pongamos un pequeño ejemplo. ¿Cómo picar una naranja por la mitad, exactamente por la mitad en los términos que la matemática pregona? Y digo una naranja como pudiera decir cualquier objeto conocido por el hombre, terrestre o extraterrestre. Es imposible, y explicaré brevemente por qué. El universo no se rige por leyes matemáticas, el universo no funciona así. Si intentáramos obtener ½ de la naranja, caeríamos en cuenta que la matemática solo atiende a un solo aspecto del todo. Lo más habitual sería intentar buscar la mitad de la forma del objeto en cuestión. Sin embargo, de ser posible (cosa que es improbable) que el científico o el estudioso pudiera cortar la forma de la naranja exactamente en dos, ¿sería esto en realidad la mitad de la naranja? Las dos mitades resultantes tendrán un peso distinto, y tendrán una infinidad de características distintas lo cual dejaría de ser la mitad exacta de la fruta. O si por el contrario el estudioso o científico, tomara el atributo del peso para obtener ½ de la naranja, de seguro las formas resultantes serían totalmente distintas y una infinidad de atributos de dicha fruta serían totalmente distintos en los dos pedazos resultantes. A este fenómeno lo llamaré paradoja del uno. Los decimales son el reconocimiento, de hecho uno de tantos, de las profundas debilidades de un modelo de pensamiento.
La ciencia es sarcástica e irónica a la vez, se dice “exacta” y a la vez “abierta” y ambos aspectos son, en los propios términos de la ciencia, irreconciliables. El mismo Mario Bunge dice: Las nociones acerca de nuestro medio, natural o social, o acerca del yo, no son finales: están todas en movimiento, todas son falibles”

III

El lenguaje corre con igual suerte, de hecho el lenguaje matemático es una prolongación del lenguaje oral humano, el cual se fundamenta en una forma geométrica de entender el mundo. La palabra piedra atiende solo a la dureza y una piedra es más que dureza, parafraseando a Blabasky.


IV

Nada que provenga del conocimiento científico puede juzgar a alguien por imprecisión, porque la ciencia es imprecisa. Por lo tanto todo juicio que use como base la ciencia es injusto y bajo ningún aspecto aceptable.
Un buen día Plutón es un planeta, otro día deja de serlo, otro día vuelve a ser un planeta, en los términos que la Unión Astronómica Internacional determina. No se trata de desacreditar la ciencia, sino darle su lugar. Un sistema educativo no puede estar cimentado en un paradigma tan limitado. No puede juzgarse a alguien por negarse a pensar científicamente. De allí que todo sistema de evaluación escolar basado en y para la ciencia, es ilegítimo e ilegal.
El problema de la acreditación, esto es, el mundo moderno demanda títulos, certificados, etc., que den cuenta de las “competencias” de la persona. Profesión de contemplador. El dilema sería como hacer que dichas personas obtengan dinero para vivir.